domingo, 2 de octubre de 2016

Hoy

Cuando murió el abuelo Gil llegué a pensar que la familia se acababa, porque ya no estaría el juglar que nos congregaba a todos alrededor de sus canciones y unos tragos de ron repartidos por el mono ortega... sin embargo la abuela tane y la tía sol nos rescataron y seguimos juntos, ya fuese disfrutando los platos amorosamente exóticos del tío miguel o las tertulias junto a la piscina con el negro rosales… pero la vida se llevó a tane y posteriormente a la tía sol…

La tarde que despedimos a la tía sol, mientras nos abrazamos brindando consuelo mutuo, la esperanza de seguir juntos persistió por encima de tremendas ausencias y la casa del tío tico, pero sobre todo la tecnología, se ofrecieron como esos espacios tan necesarios que nos mantuviesen unidos…

Es por eso que duele tanto que algo que no está en nuestras manos sino en unos intereses económicos y políticos ajenos incluso a nuestro país, nos destrocen de esta forma y nos aparten más allá de lo que la muerte pretendió en su momento… porque la paz, no seamos tan pendejos, no está en un papel o un cese al fuego… hoy quedó demostrado que debe provenir del interior de cada uno de nosotros, porque sin importar qué decisión hubiese resaltado, seguiríamos echando en cara, restregando, imponiendo opinión… y cosas peores…

Ilusos quienes pretendían que un SÍ traía paz automática o comunismo express, ilusos quienes pensaban que un NO traía guerra sistemática o acuerdo sin impunidad… ilusos todos que la cosa es gratis… ilusos.

La verdadera tristeza es tener la hijuemadre incertidumbre de cuándo me volveré a ver con mis primos sin que haya alguna indirecta, discusión o agresión por mínima que sea… que es el verdadero balance de este puto día.

No hay comentarios: